Jorge Juan y la misión reservada en Inglaterra
En 1749, Jorge Juan y Santacilia (1713-1773), el más brillante científico y marino de la España ilustrada, emprendió una misión que cambiaría el futuro de la construcción naval española: viajó a Inglaterra bajo el pretexto diplomático de contratar artífices para las fábricas de tejidos, pero su verdadero objetivo era penetrar en los astilleros británicos y aprender los secretos de la construcción naval inglesa, entonces la más avanzada de Europa. Esta misión, ordenada por el marqués de la Ensenada, es uno de los episodios más fascinantes del espionaje industrial del siglo XVIII.
El contexto: la necesidad de renovación naval
España había sufrido una humillante derrota naval durante la Guerra del Asiento (1739-1748), también conocida como la Guerra de la Oreja de Jenkins. La flota española, basada aún en gran medida en el sistema Gaztañeta, se había mostrado inferior a la Royal Navy tanto en velocidad como en maniobrabilidad. El marqués de la Ensenada, secretario de Estado de Felipe V, era plenamente consciente de que España necesitaba construir una nueva flota con los diseños más modernos posibles. Como documenta la RHN, Ensenada sabía que el secreto de la superioridad inglesa no residía solo en su madera o su artillería, sino en las proporciones de sus cascos y en el sistema de forro de los mismos.
La misión secreta: espionaje industrial en Inglaterra
Jorge Juan llegó a Londres en 1749 acompañado de varios oficiales y artesanos españoles. Oficialmente, su misión era contratar a técnicos textiles para las reales fábricas, pero en realidad pasaba largas jornadas visitando los astilleros de Portsmouth, Plymouth y Deptford, tomando medidas y dibujando planos. La operación requería una gran discreción, pues los ingleses vigilaban celosamente sus astilleros y prohibían la entrada a extranjeros. Jorge Juan, que hablaba francés e inglés, se hizo pasar por comerciante y logró sortear la vigilancia. Según Todoavante, llegó a enviar a España más de 200 planos detallados de navíos ingleses, incluyendo los del temido Victory y otros navíos de 74 cañones. La correspondencia entre Jorge Juan y Ensenada, conservada en el Archivo General de Simancas, revela las precauciones extremas que tomaron: los planos se enviaban cifrados y doblados dentro de libros de contabilidad.
Los frutos de la misión: el sistema inglés en España
A su regreso a España en 1750, Jorge Juan fue nombrado director del Arsenal de la Carraca (Cádiz) y comenzó a aplicar los conocimientos adquiridos. Su principal innovación fue la introducción del forro diagonal y el sistema de tracería inglés, que daba mayor resistencia al casco sin aumentar el peso. También adoptó las proporciones inglesas, más finas y alargadas que las de Gaztañeta, lo que mejoraba la velocidad. El primer navío construido bajo su supervisión fue el Oriente (1753), que causó sensación por su elegante línea y su excelente comportamiento en la mar. Le siguieron el Firme, el Glorioso y el Príncipe, todos ellos considerados entre los mejores de la Armada. La RHN destaca que la influencia de Jorge Juan se extendió también a la formación de los oficiales: fundó la Academia de Guardiamarinas de Cádiz y escribió el Compendio de navegación, manual que formó a varias generaciones de marinos españoles.
El legado científico de Jorge Juan
Más allá de su labor como espía y constructor naval, Jorge Juan fue un científico de talla europea. Había participado en la expedición geodésica al Virreinato del Perú (1735-1744) para medir un grado de meridiano, demostrando que la Tierra estaba achatada por los polos. A su vuelta, escribió las célebres Observaciones astronómicas y físicas y Noticias secretas de América, esta última un demoledor informe sobre la corrupción colonial que no se publicaría hasta el siglo XIX. Su faceta de espía industrial es, sin embargo, la que más directamente influyó en la Armada: sin su misión en Inglaterra, la flota española no habría podido renovarse a tiempo para los desafíos de la segunda mitad del siglo XVIII.
Fuentes
- Revista de Historia Naval (RHN), núm. 18, 1987: «Jorge Juan y la misión secreta en Inglaterra», por María Dolores González-Ripoll.
- Revista de Historia Naval (RHN), núm. 67, 1999: «La influencia inglesa en la construcción naval española del siglo XVIII», por José María Sánchez Carrión.
- Todoavante: «Jorge Juan y Santacilia, el espía de la Armada».
- Archivo General de Simancas: correspondencia Jorge Juan — marqués de la Ensenada.
- Museo Naval de Madrid: planos de navíos ingleses traídos por Jorge Juan.

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