NAV-S04 · Artillería naval: cañones y carronadas
La evolución de la artillería naval española
La artillería naval experimentó una transformación radical durante el siglo XVIII. A principios de la centuria, los cañones de a bordo eran piezas de hierro forjado o bronce, con calibres que variaban enormemente incluso dentro de un mismo buque. La falta de estandarización dificultaba la munición, la recarga y las reparaciones. Fue la Real Orden de 16 de marzo de 1790 la que estableció un sistema unificado de calibres: 36, 24, 18 y 8 libras, además de las piezas menores de 6 y 4 libras para el alcázar y el castillo.
El cañón de 36 libras, el más pesado de la dotación estándar, iba montado en la batería baja de los navíos de tres puentes y de algunos 74 reforzados. Disparaba una bala de hierro de 16,3 kilogramos con una carga de pólvora de 5,4 kilogramos, alcanzando un alcance máximo teórico de 2.500 metros, aunque el efectivo no superaba los 500 metros. El proceso de recarga era laborioso: desde la limpieza del ánima con el lanada hasta el nuevo cebado, pasaban entre dos y tres minutos en tripulaciones entrenadas.
Sistema de calibres y distribución
La distribución típica de un navío de 74 cañones española era la siguiente: en la batería baja, 28 cañones de 24 libras; en la batería alta, 30 cañones de 18 libras; en el alcázar, 10 cañones de 8 libras; y en el castillo de proa, 6 cañones de 6 libras. Esta configuración proporcionaba una andanada completa de unos 532 kilogramos de hierro. Los navíos de 80 cañones, como el Santa Ana, montaban 30 piezas de 24 libras en la primera batería y 32 de 18 en la segunda, más 18 de 6 libras en alcázar y castillo.
La estandarización de calibres simplificó enormemente la logística. Un navío ya no necesitaba almacenar una docena de tipos distintos de balas; con cuatro calibres principales bastaba. Además, las cureñas (montajes de los cañones) seguían patrones uniformes, lo que permitía reemplazar una pieza dañada con otra de otro buque de la misma clase.
Las carronadas: innovación británica adoptada
La carronada, introducida por la Carron Ironworks escocesa en la década de 1770, fue una innovación que la Armada española adoptó con criterio propio. A diferencia del cañón largo, la carronada era un arma de ánima lisa más corta, de menor peso y con menor carga de pólvora, pero que disparaba una bala del mismo calibre con un efecto devastador a distancia corta. Su alcance máximo era inferior al del cañón largo —unos 800 metros frente a los 2.500 del 24 libras—, pero a menos de 300 metros su capacidad de destrucción era superior.
La Real Armada comenzó a incorporar carronadas en la década de 1790, principalmente en el alcázar y el castillo de proa, donde su menor peso permitía aumentar la potencia de fuego sin comprometer la estabilidad del buque. Un navío de 74 podía llevar entre 6 y 10 carronadas de 24 o 18 libras, que resultaban especialmente efectivas en el combate a corta distancia, la modalidad dominante en los enfrentamientos navales de la época.
Munición y táctica
Además de la bala rasa (bola maciza), la artillería naval empleaba diversos tipos de munición especializada. La metralla, consistente en esquirlas de hierro encerradas en un saco cilíndrico, se usaba contra la tripulación enemiga a distancias cortas. Las balas enramadas (bala de dos mitades unidas por una cadena o barra) estaban diseñadas para destrozar el velamen y la arboladura. Los botes de metralla, precursores del shrapnel, eran especialmente temidos por la marinería en cubierta.
La táctica artillera española priorizaba el disparo concentrado sobre el casco enemigo a media distancia, buscando hundir o incapacitar al oponente antes que desarbolarlo. Esta doctrina, aunque efectiva contra buques de menor porte, resultaba menos adecuada frente a la táctica británica de disparar a la arboladura para inmovilizar al enemigo y luego abordarlo o batirlo a placer.
Fuentes
- Revista de Historia Naval (RHN), núm. 22, 1988 — «La artillería naval española del siglo XVIII»
- Pérez, J. M. — «Cañones y navíos: la artillería en la Armada española (1700-1808)»
- Blog Todoavante — Artículos sobre artillería naval (todoavante.es)
Artículos relacionados
- Artillería naval: cañones, carronadas y obuses
- El navío San Ildefonso: un buque de 74 cañones de la Armada española
- El navío de 74 cañones: caballo de batalla de la Armada
- Glosario de Historia Naval
Fuentes y recursos
- Archivo General de la Marina «Álvaro de Bazán»
- PARES – Portal de Archivos Españoles
- Todoavante – Historia naval española
Ver también: PARTE 3: La Habana 1762: cuando la logística falló | Viento en las velas: cómo la Royal Navy venció al escorbuto. Fuente: Artillería naval cañones y carronadas.
📚 Serie NAV: Armada de Vela
Deja una respuesta